En obras como Muchacha con una flor (Vahine no te Tiare, 1891) y Dulce ensueño (Nave Nave Moe, 1894) desarrolló un estilo distinto, primitivista, que destilaba sol y color. Fiel a una sensualidad exótica, sus pinceladas se concentraban especialmente en las curvas de las mujeres tahitianas.
Gauguin murió solo en otro rincón dela Polinesia Francesa, en las islas Marquesas, y muchos de sus documentos y objetos personales desaparecieron en subastas locales. Su gran influencia en el arte, especialmente en miembros de la nueva generación de la vanguardia francesa como Picasso y Matisse, no comenzó a apreciarse en toda su envergadura hasta que un comerciante de arte listo empezó a mostrar la obra de Gauguin en ParĆs.
Esta introducción esencial sobre el artista descubre su colorido mundo, de los salones impresionistas del ParĆs de 1870 a los Ćŗltimos dĆas en el PacĆfico, una vida productiva y apasionada hasta el final.